The Drifter
- Desarrollador: Powerhoof
- Plataformas: PC
- Link Steam: click aquí
- Lanzamiento: 17 de Julio de 2025
“Me dije a mi mismo que nunca volvería. Pero bueno, mierda… aquí estoy”. La muerte de nuestra madre nos obliga a traicionar el que quizá fuera el único principio que manteníamos. La visita, el funeral, ya completan la demanda de emociones. Esas balas que acabamos de esquivar y que salpican la sangre del hombre con el que hace unos segundos departíamos. Ese fuego del bidón que se esfuma al igual que la hermandad silenciosa y sin techo con la que compartíamos noche. Ardor, furia; tambores de vesania. La muerte a cada paso, y muy probablemente, también la nuestra.

Dave Lloyd como Dios de una noche de infinitas preguntas. Suyo es el peso de liderar un desarrollo de considerable personalidad que halla en los capítulos y sus desenlaces un ritmo cautivador y atinado; no palomitero, pero sí que te levanta excitado de la silla para completar ese momento tan grato con algo para picar.
Esas son las sensaciones generadas. A Mick Carter, nuestro protagonista, por desgracia le fluirán bastantes más: tensión o angustia, y alguna otra que será mejor preguntar. La escena como cualquiera de las que aderezan con zombies, centinelas o simples hordas de vaya usted a saber, aunque, de igual forma, aquí de todos habrá que recelar.
Es sabido que, si hay algo más angustioso que huir de una probable muerte, es no saber de quién y por qué corremos. A Mick le acecharán incluso en el momento en el que resuenan las condolencias en el funeral de su madre, asumiendo con desespero la incriminación de más sucesos de los que ni el mayor y oscuro de sus talentos sería capaz de protagonizar.
Huir; quizá Mick ya lo tenga como hábito. La muerte siempre prematura de un hijo inauguró ese arte de escapar de los problemas, pese a que en esta ocasión habrá que añadir un nombre propio más pomposo y raído: Trinity Biotech, corporación con más objetivos encubiertos de los que quizá la familia Carter podrá enfrentar.
A base de puzles de inventario… en completa y deseable exclusiva. Pese a la insustancial estética de la interfaz, nos manejamos en todo momento de un pertinente número de objetos y posibilidades de conversación que resolverán las ansiedades de Mick. Sin ningún puzle para el recuerdo, pero sin un solo que hiciera negar a nuestra cabeza, el reto funcionando de la forma correcta incluso en las escenas frenéticas, donde lo natural será ver como debemos reintentar una y otra vez el simple y tan difícil objetivo de sobrevivir.
“Pretender borrar el pasado es un error”. Que se lo digan a la buena salud de esos trabajos en píxel que crean los tejedores en la actualidad. En esta infernal noche veremos como luce mejor lo dinámico que lo estático; las animaciones, las luces o una “simple” lluvia decidiendo enamorar, pese a los abundantes e imperdonables fundidos a negro que coartan instantes y resoluciones de puzles de relativa relevancia.
Donde no ha habido sesgos, donde no se ha recortado ni un pellizco, es en todo lo referente al apartado sonoro. Si el doblaje entiende el sentimiento de la mayoría de escenas, qué vamos a decir de una todavía más acertada banda sonora que agrega y potencia una ambientación que, sin duda alguna, el mundo de la aventura recordará por mucho tiempo, como mínimo en sus primeros capítulos.
The Drifter es la desgarradora vida de una persona que lo perdió todo y, aun así, hoy luchará por conservar lo que no recordaba que le quedaba. Lo hará narrando en primera persona para que ningún intermediario maquille la oscura realidad. Esa propia realidad que nunca debió perderse, pues la aventura yerra sobremanera al inyectar inverosimilitudes. La auténtica negrura fue enmarañar la negrura. El enemigo estaba creado en la primera frase de la aventura. Mick Carter sumando adversarios en una historia que no debió tener rival.

