Midnight Special
- Desarrollador: Scared Stupid Inc
- Plataformas: PC
- Link Steam: click aquí
- Lanzamiento: 8 de Mayo de 2025
“Sarah, ¿dónde estás?” la desesperación de una voz infantil apaga un cigarro recién encendido. Los relámpagos, la inmemorial decoración y la mera luz de las velas perfilan la angustia. Los cinco sentidos obligados a cuidar de Jon y Ellie Boyd. Somos la niñera. Somos la última línea de defensa.

Hagiu Alexandru y Katerina Miteva reúnen sus fotografías favoritas para diseñar el primer álbum de las historias de medianoche. Varias son las inspiraciones que distinguimos, siendo las más evidentes, la aventura de Hifumi Kono —Clock Tower— de 1995 en el plano visual y, en cuanto a narrativa, las obras más populares del cineasta David Lynch.
Auténtica devoción la que se desprende. Mismo peso en la balanza para la opulenta intranquilidad de la Mansión Boyd. Todo perturba. En nuestro raciocinio ni qué digamos. El debate entre la quimera y una realidad incómoda. Los ojos de Sarah explicándonos lo que sucede de forma cifrada.
Y perezosa; o quizá redundante, al exponer gran parte del contexto previo a través de cartas escritas por el ausente matrimonio Boyd y que descansan desperdigadas por la mansión. Mientras tanto, los niños sufriendo peligros inexplicables por aquello de no poder luchar al no saber contra quién se debe luchar.
El rompecabezas de la constante incertidumbre y la contraria certidumbre de que los puzles de inventario reinen en mayoría. Alguno destacable en esta escueta pesadilla, siendo éstos accesibles para no alargar la agonía de Sarah ni el riesgo de la pérdida de tensión.
Tormenta que no cesa. La aventura apuesta por la incesante lluvia como banda sonora, echando en falta algunos acordes para los momentos en los que la tensión elige ser protagonista. A sumar, al estruendoso ruego ante la variedad y calidad escasas en muchos de los efectos de sonido escogidos.
Midnight Special es el desasosiego de no conocer a tu enemigo. Una partida que solo puedes perder por ese recelo que te incluye a ti misma. El mal como papel tapiz de la mansión. Los sudores de una pesadilla gestada de carencias y omisiones. Clichés del cesto de oportunidades. Volveremos otra medianoche, ojalá con temores no tan impersonales.

