The Biggleboss Incident
- Desarrollador: Bunkworks
- Plataformas: PC
- Link Steam: click aquí
- Lanzamiento: 22 de Julio de 2025
El coloso Biggleboss Inc, de sede aún más colosal. La compañía líder del mercado. ¿de qué mercado? Quizá ni ellos lo sepan, cuanto menos Tom Baron lo desconoce por completo pese a que su cara aparece enmarcada en algunos de los pasillos de la oficina. Célebre e insigne aún llegando tarde al trabajo, o con rigor mejor decir: muy tarde; y hoy no parece el día ideal para ello.

Adam Bunker presenta una foto aparentemente mundana con una puesta en escena sencillamente magistral. Los primeros compases captan nuestra total atención como si ese mérito hubiera corrido a cargo del departamento de marketing. Los cinco sentidos alineados en como Tom se intenta infiltrar en la empresa de la cual él tiene un despacho en planta noble, siendo el llegar a él, el segundo gran objetivo de la aventura.
Descarado, caradura, desde ya nuestro sinvergüenza particular. Al atravesar la recepción a Tom se le genera un “to-do” laboral repleto de tareas divertidas, y —a celebrar— plausibles, pero que aparecen de forma poco orgánica, percibiéndose en peor sensación conforme vamos accediendo a más y más plantas del edificio.
Recursos Humanos, Operaciones, I+D, como no, la cafetería, ver esa realidad encandila pese a que muchos la puedan “sufrir” en su día a día. Sin embargo, al igual que la deslucida espontaneidad de los puzles, lo admisible pronto elige dejar de serlo. Cuestión no errónea inherentemente, pero sí que el cliente puede sentirse engañado con muchísima facilidad.
O traicionado. Estando en el baño de la empresa, una voz que surge desde el conducto de ventilación impulsa una frase demoledora: “no te acerques a tu mesa. Y sobre todo no presentes el proyecto de ninguna de las maneras. Abandona el edificio ahora mismo”.
Hablaban del Proyecto Ager. Si Tom no sabe ni a qué se dedica en su empresa, imaginen la añadidura de que urja presentar un diseño de vaya usted a saber qué. Por fortuna, su osadía juega con todas las cartas de la baraja evitando así los agobios e incluso los consejos exasperados que surgían de las entrañas del lavabo.
La tostada en vuelo. Si vivimos las dos únicas posibilidades que otorga la suerte en cuestión de gags, más desazón generan tus compañeros de empresa. Ni uno digno. Siendo sin duda una de las vulnerabilidades de esta historia. La tostada cayendo por el lado de la mantequilla.
Los beneficios emergen del “departamento” técnico. Si bien el aspecto gráfico es poco atractivo, cabe aplaudir que todos y cada uno de los puzles gocen de su propia animación pese a recurrir a homenajes innecesarios.
Y por otro lado una excelente elección de temas musicales. La citada primera impresión bebe de ella, creando ese magnetismo que, con el apoyo de un trabajo de doblaje más que notable, elevan el futuro de una empresa que, pese a todo, ha sido un placer visitar.
The Biggleboss Incident bien podría catalogarse como una sátira del trabajo administrativo. Tocará ser creativos en una empresa con menos personal del que debería y con más incongruencias de las tolerables. Probablemente una oficina ya tenga per sé sus propias excentricidades. La pretensión del trabajador por escalar no es una de ellas, ni tan siquiera, la de lograr subirse a un maldito ascensor que te lleve a tu puesto de trabajo. El deber sin metáforas; nuestro día a día con todas las señales de alarma.

