Randal’s Tuesday
Desarrollador: Nuclear Tales & Nexus Game Studios
Plataformas: PC
Link Steam: click aquí
Lanzamiento: 5 de Diciembre de 2025
Salón de actos de la Universidad Estatal; se celebra una audiencia disciplinaria contra Matthew Griffin y Charles J. Newman. Es un miércoles cualquiera, o lo sería si alguien hubiera decidido que el día a día de estos chavales no fuera críptico, retorcido o simplemente extraordinario. Un miércoles de 2004, diez años antes de aquellos lunes en bucle, y esta vez, también va a ser jodidamente difícil de explicar.

Trasiego de talento. Logo en la taza de café de Nexus Game o Nuclear Tales. Poco importa el origen si nuestro designio es volver a cruzarnos con Randal Hicks. Héroe o mártir. Insoportable o inspirador. Cuando menos, ese socarrón que pivota en cualquier escenario. Culpable para un rectorado que interroga a sus allegados —Matt y Charly— por el desastre que Randal parece haber podido ocasionar el pasado martes.
Una explosión en el campus. Conociendo a estos adalides de las debacles acertamos a imaginar que no se trata de una taquilla, un buzón o una mísera papelera. El tono del decano Grant en el estrado llama a pensar en otras magnitudes. Las acusaciones y traiciones exigiendo cuota de pantalla. Y ese mismo protagonismo, se va a tener que diversificar.
Controlaremos a Matt, a Randal y al detractor de éstos, Charlie, por igual. Todos ellos identificados de la obra de 2014. Bien conocida es también la pericia del tiempo que se planteaba en aquella aventura y que, bajo otro prisma más simple, tocará lidiar en este “regreso”.
La narración del juicio será nuestro presente a ojos y palabrería de cada uno de los tres protagonistas. Destacable esfuerzo en implementar doblaje de voz en castellano e inglés. Sin embargo, produce lástima que ambos resultados sean desalentadores —pese a las afamadas voces—, y con salvedades solo en nuestro idioma como las de Randal, Charlie y el decano Grant, toca querellarse ante ejemplos insoportables como la reconocible voz de Matt. La cohesión en la lista de pendientes; meros —y decepcionantes— formalismos como quien trabaja para el momento de fichar.
La saturación viste pletórica. A la zaga de su primera aventura, Randal debe transitar escenarios sumamente cargados: tonalidad plomiza y decadente, incontable cantidad de objetos y personajes secundarios desubicados y las muy discutidas referencias que, alguien, de forma incomprensible, al igual que en su día, ha vuelto a bautizarlo como buena idea. El compendio desluciendo de manera irremediable por obviar la sobriedad. Más eligiendo ser mucho menos, o más siendo desmedidamente más.
Ajustando el selector de la dificultad. Si algo ha sido certero es mermar aquellos intrincados puzles de la primera aventura de Randal. Esta vez, vuelven a apostar por rompecabezas tradicionales pero de resolución más amable, aun lamentando ser servidores de caprichos varios y trueques venidos de otras eras. Con todo, felicidad aventurera. El desequilibrio encontró otro lugar para molestar.
Randal’s Tuesday es una nueva oportunidad de sentirnos déspotas, indomables y gratificantemente destructivos. Aun con la relevancia de Randal, bien se abraza la opción de poder controlar a otros “colegas”, tan solo lamentando que, pese a gozar de una historia que acierta en el ritmo, carece a su vez de virajes narrativos y atractivo general. Quizá el propio atractivo de un martes. Aquel lunes ya se tornó en pesadilla. Desastres inversos a la salud de la aventura gráfica en España. No siendo ésta una más, sino otra, y con Randal Hicks, solo puede molar.

