Foolish Mortals
- Desarrollador: Inklingwood Studios
- Plataformas: PC
- Link Steam: click aquí
- Lanzamiento: 5 de Noviembre de 2025
El deber laboral —y quizá el subconsciente— empuja a Murphy McCallan a una isla que navega en su lejanía. Una vieja historia de terror y misterio es su mayor atracción turística: el tesoro de la difunta familia Bellemore aguarda en su mansión en la que hoy solo habitan miedos, leyendas y, como se espera, todos sus fantasmas. Tan literales; tan de trasluciente carne y hueso. Entes que te dejarán entrar, con la realidad y recuento de que nadie ha conseguido salir.

Sophie y David Younger nos ofrecen dos tesoros. El primero, es una historia sobrenatural que posee gran parte de sus obligados: mito, nebulosas, héroe algo despistado y el saber compartir su causa. El segundo, un desarrollo de gran categoría que come en la mesa de los adultos, de la vanguardia, de cierta élite, y por ello, cada bocado se ha de evaluar con celo, y cada paso, permitiéndonos disfrutar. 
“No tengo tiempo para historias de fantasmas”. Murphy las va a tener que escuchar todas. Cualquier tesoro lleva implícito una historia y ésta se forja en la muerte, por este orden: el señor y señora Bellemore; de forma repentina y enigmática, sus tres varones herederos, y una más, el prometido marinero que conquistó a la más joven de la familia, Abigail Bellemore, y que falleció el mismo día de su boda tras ser rechazado horas antes por la ya única heredera. Cadencia de súbitas desgracias y, pese a todo, un enlace que no se iba a cancelar. En el altar, John Rackham, distinguido directivo de la corporación Bellemore. Junto a él, Abigail, y la compañía de todos sus enigmas.
A fuego lento. Varios de los pilares de la aventura nos han conquistado de forma gradual. El citado guion es el ejemplo más evidente: su tozudez y perseverancia pesan más que algunas incongruencias que sufrimos por la sola virtud de su albedrío. Esa relación que necesita de varias citas para enamorar. Triunfo para la insistencia y el alinear la voluntad a un objetivo único.
Quien sin embargo no consigue seducir es Murphy McCallan. Su naturalidad al aceptar sucesos inconcebibles como si fueran usuales transforma su personaje en artificial, bien estuviera vivo o muerto. Pese a ello, nuestro recuerdo no será infausto ya que nos regala uno de los grandes valores de la aventura como son las descripciones al abordar cada nueva localización y los acontecimientos más trascendentales. Ese acercamiento y cortejo de la aventura gráfica a la literatura que tanto nos aporta.
Invocando los escenarios. Innegable calidad y esmero en todas las siluetas urbanas o naturales en esta isla de Devil’s Rock en la costa de Lousiana. No obstante, en ese halago cabe la sensación de que algunas ubicaciones no transmitían la fascinación y atractivo que algún ojo pudiera saldar. Paletas de colores vistiendo la escena de un realismo tan necesario, por más que perturbe el apetito de la ostentación.
En cuanto al trazo de los personajes, vemos maestría de escasas fisuras. Las animaciones de los personajes son, sin rodeos por nuestra parte, de lo mejor que se ha visto nunca en la aventura gráfica. Trabajo sensacional, de igual forma que las imágenes expositivas sobre el contexto previo y las leyendas que dibujan el guion, consiguiendo solo lamentar los primeros planos de los personajes que, pese a no ser deficientes, distan de los otros resultados reseñados.
“Durante 33 años estuve atrapado en esta casa”. Expresión que cambiaría de ese tono amargado a complacido —quienquiera que lo espetara— si ese tiempo lo hubiera pasado escuchando de fondo la banda sonora que susurra Devil’s Rock. De prolija factura, como sus efectos, doblaje… excelencia al alcance de muy pocas aventuras.
El puzle de inventario como dogma. Enorme peso y, en su mayoría aciertos, pese a que los retos planteados eran de única capa; el inconformismo rogando más elaboración. Con todo, no hubo gestas para la historia del género, tampoco propuestas específicas a lamentar, salvo homenajear en exceso algunas ideas de puzle que muchos situamos como inolvidables. Sin embargo, el poso es de incesante aprecio y agradecimiento por estas elecciones; por estas creencias.
Foolish Mortals es la enésima historia de fantasmas que, no obstante, consigue sentirse única y especial. Aventura que se enreda en alguna de sus ficciones. En la etiqueta indica que es un mortal buscando un tesoro. Al vestirla, será un viaje de retorno apenas concebible al interior de una mansión plagada de encuentros sobrenaturales. La muerte parece no ser el final. La vida al saber que hay algo más. Deseo, codicia y multitud de enigmas. “Dime Murphy, ¿con qué sueñas?”.

